Carlos Mauricio Bernal

PACIENTE 123

Amor

La séptima escena llamada amor se representa con la imagen central de mi madre enferma nadando, luchando por no dejarse hundir, sin rendirse hasta llegar al final de la piscina. Ese es su legado en mí.
Las mujeres han marcado mi vida y han sido fieles representantes de este sentimiento. Son ellas (abuela, madre, esposa) quienes han alimentado de amor, entrega, respeto, dignidad y solidaridad cada uno de mis días.
No existe nada de valor sin amor y por ello es la razón central de este trabajo que nace de repente, como una chispa vital, mirando una copa de cristal, con sus luces y sus sombras.
Luego está la familia, la distancia entre dos países (España y Colombia), dos culturas unidas en esta escena por la imagen de un avión en vuelo. Una madre que espera, un libro y una rosa… fotografías sencillas tomadas en momentos de reflexión y de añoranza de amor.
A la derecha una flor que, lejos de ser hermosa, es fuerte y se mantiene firme ante la adversidad. Así quiero ver y aceptar el amor de la mujer real, no de la ideada, la deseada o sobrevalorada.
Finalmente Inma, la eterna respuesta, siempre a mi lado… sobran las palabras.