Carlos Mauricio Bernal

PACIENTE 123

Sanidad

Sanidad como segunda escena, plantea, a través de la imagen central, un rígido e impasible mundo estructural de los complejos, burócratas y deshumanizados sistemas gubernamentales que administran los recursos para la salud y en especial los casos de enfermedades raras.
Al final del pasillo se dibujan unas sombras, tras ellas una luz, una oportunidad, un anhelo por llegar allí y ser escuchado.
A la izquierda un frío pasillo por el que transcurren cientos de casos sin ser vistos claramente. También unas puertas de consultas cerradas y afuera muchas expectativas creadas en una espera que se hace interminable.
A la derecha de la imagen central, vemos la fotografía de una rendija en la pared, al lado de una puerta de consulta. Esta rendija se convierte en una salida, una escapatoria soñada por el paciente, durante esas esperas, para huir de allí, evadirse de la realidad y de ese rígido sistema de salud.
Después de la espera, las consultas, las pruebas y tratamientos, como paciente sólo espero llegar a casa, a mi refugio y disfrutar, en compañía de mi mujer, de un delicioso postre como premio terapéutico.
De esta manera sencilla y optimista, con un buen sabor de boca, se desea terminar esta escena.